Planeta Motor

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11 April 2007

Algo falla en la DGT

Escrito por
oreixa

Lo dijo Pere Navarro, director de la DGT: “Algo falla si superamos los 100 muertos en Semana Santa” y la realidad abofeteó de nuevo a la política de seguridad vial del país.

Esta Semana Santa fue la primera bajo el sistema del carnet por puntos y las cifras siguen igual. 106 muertos frente a los 110 del año pasado, como anticipó el señor Navarro antes de la operación, algo falla.

Seguimos con la misma política miope, seguimos con la criminalización del conductor y la demonización de la velocidad, pero seguimos en la misma situación. Ya es hora de buscar alternativas al radar.

Porque se trata de salvar vidas y no de recaudar, ¿no?

Según el propio balance de la DGT este año el 75% de los fallecidos lo hicieron en vías convencionales y el 38% de los muertos fueron debidos a accidentes en los que la velocidad fue el factor determinante.

No entiendo como se incide tanto en la velocidad cuando influye en un 38% de los accidentes con víctimas y entiendo menos que la mayoría de los radares estén en vías de alta capacidad cuando en ellas se producen el 25% de los accidentes mortales.

Se nos dice que los radares son para salvar vidas y evitar accidentes, por eso están situados en zonas rectas, cuesta abajo y no en los puntos negros dónde suelen suceder los accidentes…

Porque se trata de salvar vidas y no de recaudar, ¿no?

Un individuo que circula a 133 km/h en una autopista, es un delicuente o incluso como dijo un miembro de la DGT en un reportaje emitido durante las pasadas vacaciones, “un asesino en potencia“.

¡Por favor!, ¿cómo se puede decir eso en TV?, señor agente, un asesino es una persona que asesina, esto es, que mata a alguien con premeditación, alevosía, etc.

Pero el número de la Guardia Civil no fue el único que se lució durante estas vacaciones, ayer José Blanco, secretario de organización del PSOE, insinuaba que habría que reducir el límite de velocidad en las carreteras secundarias. Quizá ese sea el camino, reducir el límite a 10 km/h y si con esas sigue sin funcionar, pues prohibir el circular y punto.

¡Qué fácil es hablar cuando los viajes oficiales en coche los hacemos escoltados por la Guardia Civil y saltándose todos las normas de circulación!

¿Cuántos muertos más costará el que se den cuenta de que la velocidad es un factor y no el único?, ¿cuándo tendremos trazados de autopistas y autovías racionales, sin parches, que no se encharquen cuando llueva o que tengan los peraltes realizados correctamente?, ¿cuándo veremos clases reales de educación vial en las escuelas?, ¿cuándo se enseñará en las autoescuelas a conducir y dominar un coche en una situación de emergencia y no a superar un examen?, ¿cuándo la intervención por parte de ambulancias y cuerpos de seguridad sea inmediata en caso de accidente y no tengamos que ver casos en que se tarde hasta una hora en intervenir?, ¿cuándo se reconocerá que un coche de 30 años circulando a 110 km/h es más peligroso que un coche moderno a 150 km/h?

Todo eso también influye en los accidentes y a nadie parece importarle, mientras el negocio del radar siga dando pingües beneficios…

El sistema no funciona porque no se busca el origen del problema y con ello no se incide en sus causas reales. Es el momento de ser valientes, reconocer que estamos en una vía muerta y buscar alternativas reales e imaginativas de verdad al drama de los muertos en la carretera.

Porque se trata de salvar vidas y no de recaudar, ¿no?